Forma y Color, Esencias de la pintura. Javier González Ramos expone en la Galería Orfila (Madrid)

María Dolores Arroyo Fernández – AICA Spain / AECA

Filólogo y artista visual, Javier González Ramos (Madrid, 1978) expone del 19 de diciembre al 14 de enero de 2023 en la madrileña galería Orfila.

En la pintura actual de Javier González Ramos aún se puede descubrir una pasión por el color, una forma de expresión libre y ese optimismo vital tan característico de raíz matissiana. Y es así porque en sus primeras obras, especialmente paisajes, le inspiraron las tendencias impresionistas y fauvistas. En su evolución posterior ha derivado hacia una indagación sobre la abstracción en un doble sentido: la vertiente geométrico-constructiva o aquella otra que representa el Expresionismo Abstracto, sobre todo la actitud más contemplativa de este movimiento americano, Color field. Y, sin excluir ese trazo libre y espontáneo de la Action Painting, suele armonizar las distintas tendencias en una misma obra.

Todos estos referentes históricos delatan a un artista formado en la historia de la pintura, y que su puesta en práctica no es sólo un alarde discursivo de una moda contemporánea, sino un encuentro íntimo y personal con la pura materia pictórica. Él lo dice bien claro: “Es la síntesis entre las influencias recibidas y mis propios anhelos e individualidad que cristalizan para producir un lenguaje en el que forma y color se expresan por sí mismos”.

Los colores vivos de sus cuadros, acrílicos sobre lienzo, distribuidos en zonas planas o en ágiles y matizados trazados, los estructura en composiciones geométricas, o volumétricas de diversa índole. Su manifiesta voluntad de enriquecer el plano lo lleva a huir de la monotonía y a crear superficies cromáticas de diferentes tamaños. Busca, entonces, un dinamismo que atempera la planitud al adoptar distintos recursos sea mediante la exploración de matices, como se percibe en sus sugerentes veladuras, o cambiando la dirección de las heterogéneas figuras geométricas. Los distintos recorridos que adquieren los trazos o las formas más rígidas, las variaciones de rectas a curvas, el juego de colores complementarios o el gran formato, son algunas características de su obra. Al mismo tiempo, en cuadros como el titulado Vorágine (2020) toma un cariz de explosión de colores hasta el punto de estimarse más como un diálogo interior, como una acumulación de pantallas ¿ruido mediático o ensimismamiento?

Y, asimismo, parecen emerger en su obra signos concretos que semejan una ¿oculta e ilegible escritura?, y ¿qué hacen en el cuadro? Un pintor y filólogo, o viceversa, como es Javier González Ramos, es lógico que aúne las dos disciplinas que forman parte de su yo profesional. En esencia, las propias palabras del artista podrían resumir aquí su objetivo: “Mi pintura está libre de referentes físicos externos, pero sí busco con ella captar una parte de la realidad cotidiana”.

El árbol de la vida. Acrílico sobre lienzo (40×40 cm)