Adela Navarro, la artista que nos ha deseado Felices Fiestas este año

Adela Navarro, la artista que nos ha deseado Felices Fiestas este año

Carlos Treviño Avellaneda – AICA Spain / AECA

Adela Navarro

Como cada año, AICA Spain / AECA ha felicitado las fiestas gracias a la colaboración de jóvenes artistas españoles que han prestado para su libre difusión una de sus obras artísticas. Si el año pasado lo hicimos con el cuadro Libertad de Cristina Gómez Villacampa, este año, otra joven y talentosa artista, Adela Navarro, ha querido sumarse a lo que es ya una tradición de nuestra asociación. 

Adela Navarro, que este año cumplirá 34 años, tiene una dilatada trayectoria creadora como pintora, creadora, fotógrafa y profesional de medios audiovisuales.

Nacida en 1988 en Extremadura, se licenció en el doble grado de Administración de Empresas y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y se graduó en 2018 en Bellas Artes en la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Adela ha realizado numerosas estancias en el extranjero: Alemania, México, Inglaterra y Portugal. En 2012, durante su periodo mexicano, racaló en el mundo audiovisual con funciones de producción en TV Azteca y realizó proyectos de grafiti en el Centro de Artes Morelense de Cuernavaca. Actualmente es profesora de las asignaturas de Ilustración y Tratamiento de Imágenes en Ciclos Formativos de Artes Gráficas en San Fernando (Cádiz). 

Boceto 1, soporte papel 210×297 mm, 2016.

Desde los 23 años ha realizado exposiciones y participado en concursos resultando ganadora de los siguientes: III Concurso Creativo de Llerena (Extremadura) en la categoría de Gráfica (2018); Premio de Fotografía del Instituto de la Juventud de Extremadura (2017); y el Premio Mural del 25 aniversario de la EOI de Güimar, Tenerife. En cuanto a las exposiciones participó en 2019 como finalista en la Exposición fotográfica del III Premio Internacional de Fotografía Santiago Castelo; en 2018 en la Exposición de Ilustración La boca erótica, en Madrid; en 2016 en el bodypainting de la Noche en blanco en Santa Cruz de Tenerife, en el 2º Tenerife Bodypainting Festival, del Puerto de la Cruz (Tenerife) y la exposición de Fotografía Itinerante Extremadura, en Mérida (Extremadura); en 2014, en la exposición de mosaicos Piedras, en Mérida (Extremadura); en 2012, durante su estancia mexicana, realizó el grafiti Mosca, y la exposición fotográfica Proceso Matug, en Cuernavaca.

La obra de Adela Navarro es, por tanto, una obra transdisciplinar en la que la cotidianeidad, la cultura visual y el arte se entrelazan para ofrecer una visión creativa donde todo fluye y forma parte de un todo. Reflexiona sobre la banalidad del arte contemporáneo, la práctica artística, la representación del cuerpo, el autorretrato para expresar su identidad y la abstracción como de expresión. Utiliza no solo diversos medios expresivos y materiales, sino también formas y estilos de expresión que la definen y van de lo figurativo a lo abstracto, de la fotografía a la ilustración, de la pintura mural y el mosaico, de la acuarela a la línea de bolígrafo, en un espacio temporal de apenas una década. 

Análisis del autorretrato, serie fotográfica en módulo, soporte digital, 2018.

Su creación se nutre de su vasto conocimiento teórico, no sólo de sus estudios, sino de su estudio derivado de su actividad docente. Su visión del arte contemporáneo se nutre de teóricos como Marián Cao, proponiendo una reflexión sobre la identidad del artista, su cuerpo, el retrato ilustrado y la comunicación a través de redes sociales, de la expresión de nosotros en una sociedad y de cómo nos sentimos en ella como individuos, sin olvidar la importancia del artista en la conformación de identidades, en particular del género, como expresa en su guía sexual ilustrada Lovely planet o en su percepción de la mujer a través de sus autorretratos.

Identifica el conjunto de su obra con la denominación que Zygmunt Bauman hizo de la situación de nuestra sociedad actual contemporánea, “Modernidad líquida”, puesto que las sustancias líquidas tienen problemas para mantener las formas, convirtiendo las estructuras del sistema social, económico y político en fugaces, inesperadas, etc. En esta nomenclatura y concepción se inscribe el fondo que ha servido de base a nuestra felicitación de estas fiestas y entrada en 2022, con su obra Pintura fluida 7 (2021), parte de una serie comenzada en 2020 en la que hace un estudio sobre la pintura experimental que refleja “la falta de estructura férreas en la que se encuentra el hombre en la actualidad” (Adela Navarro, 2021). La lucha entre las mareas del poder local y el global, la anulación del individuo entre estas mareas, la rapidez y el cambio cada vez mayor de todo lo que vivimos, la búsqueda constante de nuevas vivencias, en general, la endeblez, falta de solidez o “licuidad” de todo lo que rodea al individuo y mueve la sociedad sin control, en una constante y efímera fluidez sin límites.

En 2018 decidió desarrollar su actividad en redes sociales, siguiendo a otros artistas para ser más dinámica, descubrir nuevas técnicas y herramientas de creación. No únicamente mostrar su obra sino, fundamentalmente, analizar a otros jóvenes artistas que unían pintura e ilustración y cómo interactuaban con sus públicos, y darse cuenta de la banalidad de este entorno en el que se pueden usurpar identidades (inventar nombres y estilos falsos) con cientos de seguidores sin que nadie se diera cuenta. Realizó un estudio estadístico en Instagram: seleccionó al azar a artistas reconocidos y siguió su línea de creación para reflexionar sobre si este tipo de prácticas repercuten en el reconocimiento del artista y cómo se puede llegar a usurpar su perfil sin que el público se dé cuenta. Todo tratado como un juego performativo de simulación virtual que experimentaba con la identidad. “Se trataba de una reinvención de ti misma en el ámbito artístico y utilizar tu propia red social como base de experimentación… Con este tipo de prácticas jugaba a ser un voyeur que es capaz de inmiscuirse sin que sus seguidores se percaten de este rol” (Adela Navarro, 2020).

Pintura fluida 1, técnica mixta, soporte digital, 2020.
Pintura fluida 2, técnica mixta, soporte digital, 2020.

De gran importancia performativa social son los murales realizados de forma colaborativa en proyectos de cooperación social, como el realizado con niños en 2019 en Cabo Verde. Sin olvidar otras intervenciones urbanas como la del subterráneo de 40 metros en Alcalá de Henares (2018), con la intención de acercar el arte a lo público en los espacios cotidianos, en estas intervenciones suele reivindicar el papel de la mujer como artista.  Coincide y se une a otras artistas perfomativas (y también puede aplicarse a sus autorretratos y utilización de su propia imagen en redes sociales) en la utilización del cuerpo femenino como vehículo indispensable del acto performativo, el cuerpo como sistema de signo teatral y de ficción dramática, como dijera Beatriz Rizk. No se trata de un exhibicionismo o una megalomanía, sino de dar importancia y relevancia al cuerpo femenino, que pasa del ámbito privado, al que siempre había estado sometido, al público, la luz y la libertad de la expresión, posicionamiento y realización personal, siguiendo la estela de la filósofa del género Judith Butler. A cuenta de ello, Adela también ha realizado performances con bodypainting, como se ha comentado en sus exhibiciones de 2016 en Canarias.

Para terminar, quisiera poner en valor su labor como fotógrafa y dibujante en sus autorretratos con diversos peinados y actitudes; sus dibujos eróticos con la llamada por algunos “línea mórbida”, que recuerdan a los de Cocteau en sus dibujos eróticos del Libro Blanco o las ilustraciones de Querelle de Brest, y a otros artistas explícitos de finales de la década de 1960 y cómics de hasta bien entrados los 80, como Milo Manara. 

Quiero dar las gracias a Adela Navarro por su generosidad al ofrecernos su obra para felicitar las fiestas y el año a todos los socios y a nuestros colegas de las diversas secciones internacionales de la Asociación Internacional de Críticos de Arte. Con esta reseña me gustaría aprovechar para hacer más visible la importante labor que día a día realizan estas jóvenes artistas para transmitir las sensaciones e ideas de su vida y contribuir al cambio social y la dignidad a través de su arma más poderosa, la creatividad. 

Intervención en Alcalá de Henares, subterráneo 40 metros, acrílico y spray 2018.
Mural Cabo Verde, pintura plástica, 2019.


Necrológica: Vicente Villarrocha, pintor y crítico de arte

Necrológica: Vicente Villarrocha, pintor y crítico de arte

Jaime Ángel Canellas – AICA Spain / AECA

Cuanto estas líneas vean la luz todo el mundo conocerá el fallecimiento de Vicente Villarrocha, pintor.  Condición ésta que le impelía a reflexionar y escribir sobre el hecho artístico en general y sobre el pictórico en particular.

La Escuela de Arte le aproximó a los rudimentos pictóricos a la caída de las tardes zaragozanas cuando todavía la Escuela era de Artes y Oficios y arrastraba la tradición, casi secular, de ampliar formación a quienes, inmersos en el mundo laboral dedicaban horas a la formación artística pues ni la ciudad ofrecía otras posibilidades en este campo ni los recursos familiares permitían costosos desplazamientos a otras ciudades. Así entre carboncillos, copias de escayolas, dibujo publicitario y una prolongada jornada laboral en el entorno de las artes gráficas, obtendría su graduación.

Años más tarde estas mismas aulas reclamaron su presencia como docente titular de la especialidad de fotografía y procesos de reproducción. Le tocó despedir a la química fotográfica, los carretes y las emulsiones para apostar decididamente por los soportes magnéticos y las pantallas de ordenador. Pero el abandono de la fotografía química será preludio de renovaciones metodológicas y estructurales más trascendentes, supresión de especialidades caducas e impulso de nuevos horizontes formativos exigidos por los avances sociales. Un aggionamiento imprescindible al que contribuyó tanto desde la Escuela de Arte como desde la Escuela Superior de Diseño de Aragón cuyas Juntas directivas integró. Y finalmente, desde el Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas de Aragón.

Le invité a formar parte de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte y, una vez más, nos implicamos en su Junta Directiva, también en la de la Nacional, y fue miembro de la Internacional.

De su ejercicio crítico conocieron las páginas del periódico “El Día” cuya sección coordinó hasta su desaparición y las de “Andalan”, “Menos Quince”, “Zaragocio”, “El Bosque” y la madrileña “Cruce”. Crítico de amplios recursos, inteligente y culto. Acompañarle a una exposición era siempre una lección de pintura pues su penetrante capacidad de lectura trascendía la inmediatez de la apariencia formal.

Sus textos, abundantes en catálogos, son resultado de un profundo ejercicio de reflexión, análisis y siempre estaban cargados de referencias literarias donde se apoyaba  argumentalmente.

Pero el mejor compendio de este multifacético artista es su pintura. Los primeros años estuvo ligado al Grupo Algarada, recurso habitual en los setenta para una generación obligada a precoces compromisos ético/estéticos.

Si algo queda subrayado, hasta el momento, es el descubrimiento de un individuo comprometido con su tiempo con su entorno y especialmente con su pintura desde la que siempre intentó, como él mismo decía, “contar cosas”.

Por esta razón, aunque cada una de sus muestras constituyera una obra abierta, él la situaba, a partir de parámetros cuidadosamente seleccionados, en línea argumental. Conocí muchas exposiciones mucho antes de que éstas tomaran cuerpo en los lienzos, qué bien las conceptualizaba y qué bien las narraba.

Lo califiqué en su día de viajero contumaz y sigo sin conocer otro viajero con mayor intensidad narrativa y discursiva.  Cualquiera de sus viajes culminaba en Venecia. Ciudad descubierta desde la mirada de pintor tras visitar la Biennale: España 40 años de vanguardia artística y realidad social.  Fue el inicio de un aeternum: «Venecia es mía en ese trayecto que va desde la relación sentimental a las ideologías»escribiría.

Pintor reconocidamente urbano cuya pintura no resulta fácil a pesar de utilizar iconos reconocibles, manejados con la sutileza de quien conoce su fascinación, se sabe en posesión de una cierta intensidad críptica y, comparte con Eco niveles de intencionalidad

Recolector insaciable de elementos culturales, capaz de rastrear la presence de quienes configuran su paraíso pictórico allá por donde fuera. Así atrapó la presence de monsieur Monet, deambulando por el Gran Canal y trasladó a los lienzos une promenade parisina de la mano de Cezanne para culminar trasmutando la narración poética de Gómez Pin, un río de puentes, veneciano, en narración pictórica.

Valerse de un guía para ubicarse en los lugares, es estrategia que posibilita una perspicaz narración y hace falta serlo mucho –inteligente y estratega– para situar a Manzoni, a quien Broodthaers propuso como paradigma cuestionador del arte y de la sociedad, en Giberny en un diálogo con monsieur Monet; por lo demás, exquisito.

Dispuesto a explorar paraísos ajenos, decidió reposar en la Playa de Orán, junto al reducto de un pied noir, llamado Albert Camus.

Los lienzos se llenaron de imágenes, pintura pintada para, desde su imaginarium, conciliar antagonismos sólo por coincidir en el hecho de pintar. De ningún otro modo Pollock y Albers hubieran podido caminar de la mano.

Veneciano al punto de pintar Vedutas domésticas pero sin la pretensión de Canaleto o Guardi. Un descenso a la iconicidad cotidiana. Venecia en Zaragoza. Vedutas domésticas y vedutas imposibles también.

 Arte d’Oggi hereda conceptualmente lo anterior, las referencias icónicas próximas, a los fratelli romanos quienes le conducirán a Cy Towmbly, americano afincado en Roma. Decidido, invierte la lectura del cuadro, los fondos sugieren los atardeceres del Tiber o las polícromas fachadas del Trastévere. Los logotipos poperos de los azucarillos constatan una vez más la presence del artista en la Ciudad Eterna, en Los cafés de Roma.

Antes de su última presence en Zaragoza, colocaría a Ulises, alejado de Capri, en el Sena.  Evidenziatori, fue su último proyecto sobre Venezia, el más autobiográfico, para poner en evidencia los 40 años de presencia continuada en la ciudad del “rio de puentes”. Villarrocha, dixit. 

Venecia añorará su presencia, la pintura aragonesa su capacidad conceptual y narrativa, la crítica su lucidez y su bagaje cultural, los amigos su entrañable amistad y su acertados e hilarantes chascarrillos, la familia a Vicente.


JAVIER ALVARADO EL INVENTOR DE LAS BOMBILLAS

JAVIER ALVARADO EL INVENTOR DE LAS BOMBILLAS

Tomás Paredes – AICA Spain / AECA

Javier Alvarado es un poeta eléctrico, salmodial, mistérico, frutal, místico, estuoso que vuela cometas construidas con ambuezas de plegarias y arco iris. Tal la raíz de un árbol gigantesco que se ramifica por todos los ostugos amerindios. Javier Alvarado acaba de publicar El invento de la bombilla según el amor, BibliotecAAmericana, que concibió y dirige Manuel Cuevas, Estampa Ediciones, Madrid 2021.

Manuel Cuevas es galerista y editor. Creó la galería Estampa en 1978 y ha dado a conocer arte de nuestro tiempo. El mundillo del arte – y digo mundillo por exiguo – lo sabe y lo disfruta. Por contra, su labor de editor – valiente, arriesgado, atrevido, caprichoso, imprescindible – no es tan conocida, ni por los mismos mínimos individuos de la tribu.

 Ha editado libros de toda laya y condición, siempre aunando arte y poesía, imagen y texto, concepto y corazón; vanguardia y tradición, queja y orgullo, filoneismo y emoción, sencillez y elegancia. De toda su labor, inmensa, quiero destacar ahora su BibliotecAAmericana. Una colección de veinte volúmenes representando a cada país iberoamericano por un poeta autóctono, con ilustraciones de un creador plástico. No voy a dar el listado completo, si entran en la web de la galería lo verán.

Los volúmenes, edición artesanal en rama, 17’50×12’80 cm, papel hueso, con nueve estampas originales, firmados o con una de las ilustraciones firmadas, forman un conjunto monumental de poesía. El de Alvarado está acompañado de estampas de Cumadí, ese pintor misterioso, facticio, guadianesco, que vive la sombra y el azar. 

Una labor editorial, la de Cuevas, muy silenciosa, por no decir clandestina, siendo hermosa como una flor de agua en el desierto. En estos meses ha sufrido un asalto de atención con los paseos de Luis Mayo en la Dehesa de la Villa, que en cada entrada comenta un libro de este sello editorial, en videos cándidos, espléndidos y exergónicos.

Javier Alvarado, Santiago de Veraguas (Panamá) 1982, es un poeta con una amplísima bibliografía, coronada por un haz generoso de premios. Tiene tantos galardones que desconcierta y es mejor dejarlo ahí, porque su poesía, en lo que he leído, está en un nivel considerable. Me ha llamado la atención que este libro que referencio no aparezca por casi ningún rincón de su ceuve. Debe de ser el efecto Cuevas, editor secluso, ajeno, no por voluntad propia, sino por el descorazonador desamor actual al libro. 

La poesía se muestra o está ausente, no precisa crítica, sino amantes, como diría Federico. Mas, cuando nos la encontramos, aunque no podamos explicar nada, tenemos la obligación de proclamarlo. Y en El invento de la bombilla según el amor, edición de cien ejemplares, con precio modesto de 100 euros, hay mucha poesía, emergiendo a lentos borbotones.

Tampoco puedo decir que se trate de un libro compacto, no; con estructura articulada, no. Es un conjunto de poemas, hermosos, diáfanos, esgrimistas, osados, retadores, aleatorios, que se anuncian con el rubro de uno de ellos. En el primer poema muestra la nostalgia de Chile y de Jorge Teillier y escribe un verso, que lo mismo es un autorretrato del poeta, que un retrato de Cuevas: El grito del niño en el fin del mundo ansiando su cometa. ¿La poesía de Alvarado o la pasión editorial de Manolo?

Son nueve poemas por los que planean las figuras de Jorge Teillier, Nureyev, Reyes, Tranströmer, Emily Dickinson, Marina Tsvietaieva, Shakespeare, una “Ofrenda de cebolla” y rutilantes palabras que espejean en los poemas como titilan las estrellas en el firmamento en noche límpida.

¿En qué consiste la poesía? En esto, en leer un poema y, asohora, ver que salta la chispa en la unión de dos palaras, en una imagen que te deja traspuesto, que te emocionan sin remedio. Y entonces te detienes, te quedas absorto y exclamas: ¡gracias belleza por la cercanía mágica que me brindas! Hay miles de definiciones de poesía, todas precarias, porque es una sensación de plenitud que cada espíritu le otorga una dimensión conteste con su capacidad de sentir. 

Sólo conozco dos libros de Javier Alvarado: Epopeya de las comarcas, Valparaíso Ediciones, Granada 2017, y El invento de la bombilla según el amor, edición al cuidado de Manolo Cuevas. No hay color. La denuncia es ética y loable, necesaria y encomiable, pero la poesía no tiene que ver más que con la poesía, en ella se genera y en ella se consuma. Es cómo el aire, si no es limpio no podemos respirar; no se puede detener, ni secuestrar, ni dominar, goza de pureza, libertad, grandeza; ni tiene dueño, ni tiene nada que justificar.

¿Por qué vamos a pedir conexión entre poemas buenos? Lo que queremos es más ¿Dónde está el límite de la belleza? En su dimensión, si es que tiene bordes. En el arte no hay fronteras, ni en la libertad, ni en la música. ¿Qué es un libro feraz, sino un castillo excepcional del que no queremos ausentarnos? Un palacio con ámbitos distintos. ¿Apreciaríamos una mansión con todos sus espacios idénticos? 

El invento de la bombilla según el amor es un brindis a la emoción, la inteligencia, la sensación, la claridad, en dónde danza el pensamiento mágico con galas nunca usadas. La perspicacia de la palabra genera una música que pone en vilo el corazón, mientras los ojos escuchan la armonía que encamina a lo perfecto por sendas inesperadas.

Visiten esta colección, elijan lo que más les atraiga o vaya con su idiosincrasia. Disfruten de poemas luminosos cabe imágenes iluminadas. No se priven de leer, la lectura es psoteriológica, porque abre el espíritu a paraísos de entidad, porque nos ayuda a vivir lejos de la vulgaridad, porque puede hacernos de cristal y sueño, porque es proclive a la metamorfosis. 


Informe de participación en el Consejo de Administración de AICA (París, 15.03.2014)

Informe de participación en el Consejo de Administración de AICA (París, 15.03.2014)

Tomás Paredes – Miembro de AICA Spain / AECA

Como estaba previsto, asistí al Consejo de Administración de AICA, 15 de marzo de 2014, en París. Tuvo lugar en la sala de conferencias de Ecole Nationale Supèrieure des Beaux Arts, 14, rue Bonaparte, 75006.-PARIS. Desde las 9 horas a las 13’30 horas. La cita comenzó con algún retraso. La documentación que se presentaba, aparentemente estaba en tres idiomas, pero en la carpeta del español, sólo había un texto traducido, que era el informe del Presidente. El resto estaba en el inglés. Asistieron en torno a 24 secciones y seis delegaron el voto. Era difícil saber con exactitud, porque algunos presidentes estaban acompañados, por lo que las votaciones eran un tanto confusas y en más de una ocasión hubo que volver a contar y recontar las manos alzadas en señal de voto.

Insisto en el tema de las lenguas. Sigo creyendo que una institución como la nuestra pue -de costearse, dos veces al año, dos traductores. Hubo varios miembros que no entendieron bien toda la sesión, porque era evidente que algunos traducían al francés, algunas consideraciones. Y si uno no se entera bien, ¿qué valor tiene el voto? No creo que la UNESCO justificase esta conducta, ya que las lenguas oficiales de AICA son: francés, inglés y español.

La sesión se desarrolló espartanamente en inglés por lo que perdí algunas fases de los informes y muchos matices de los debates. El orden del día constaba de 9 puntos, de los que sólo se trataron cuatro y algunas referencias a otros dos más. Como siempre, no hubo tiempo para las Secciones Nacionales, con la importancia que tienen, porque AICA está conformada por ellas, por encima de la junta que la dirige.

En primer lugar, se informó de la Asamblea de Bratislava, temas tratados, nombramientos de cargos y modificaciones. Allí, ha propuesta del Presidente, se aprobó el nombramiento de Raphaël Cuir, presidente de AICA Francia, como Secretario General Adjunto y la finalización de la relación laboral de Anne Claude Morice y Akiko con AICA.

A continuación el informe del Presidente, único documento en español, en el que volvía a referir estos acuerdos, así como los problemas que ha ocasionado el despido de los dos secretarias, que han tenido que ser indemnizadas con miles de euros. Ni una palabra res-pecto a la responsabilidad de quien corresponda en esta operación que pienso ha estado mal gestionada.

Marek Bartelik agradeció a Marjorie Althorpe-Guyton su trabajo en la preparación del Congreso de Corea, durante octubre próximo, así como a la sección de AICA Corea. Informando de los beneficios de sus viajes a Pakistan y a Taiwán, donde percibió la necesidad de una AICA bien representada en Asia, África y Medio Oriente, donde estamos claramente subrepresentados”.

Anuncio la fallida colaboración con Art in America y la colaboración con la publicación Brooklyn Rail, en un acto que se desarrollará a finales de abril de 2014 en el Instituto Cervantes de Nueva York. Finalizando con  elogios a la publicación del libro La invención de la distancia de Ticio Escobar, coeditado con Fausto Ediciones y AICA Paraguay, que está a la venta, pero sin saber el resultado de la operación.

A continuación, informó Brane Kovic, Secretario General de AICA, quien entre otros asuntos, refirió su visita a Madrid y su participación en la Asamblea de AECA, así como su participación en la entrega, durante ARCO, de los Premios Internacionales de AECA. Pidiendo una colaboración de AICA para nuestro Congreso Internacional sobre “Arte Político”.

Tras su intervención, le agradecí su visita a Madrid y su participación en nuestra Asamblea y dije al Presidente lo importante que es esta relación con las Secciones Nacionales. Le invité a participar en nuestro Congreso de “Arte político”, cuya propuesta tuvo mucho éxito, porque fueron varios miembros de AICA los que me pidieron participar, como Liam Kelly, especialista en arte político. También invité a participar en ese Congreso Internacional a Andrzej Szczerski y al profesor Poinsot, que me dijo no era su tema favorito, pero que lo pensaría. Aunque advirtiendo a todos que había un Comité Científico, que es el encargado de admitir o rechazar ponencias y comunicaciones. 

A continuación intervino la Tesorera, Efi Strousa, quien presentó las cuentas, muy perjudicadas por las indemnizaciones a las personas que trabajan en la oficina de Paris, a las que se había aprobado despedir. Explicó en líneas generales los gastos e ingresos y manifestó que algunas secciones no habían ingresado sus cuotas, pidiendo disculpas por algunos desajustes y retrasos en el funcionamiento de la oficina de París por estos acontecimientos señalados.

Como punto 3º, se debatió la nueva estructura de la oficina de París, en la que ahora trabaja Alma Saladim a tiempo parcial y aquello se hizo  interminable con propuestas y disquisiciones no siempre bien pensadas. Tanto que se convirtió en el monotema de la reunión, con algunas intervenciones de la comisión de la página web, pero volviendo constantemente a este asunto, luengo enlazado con un absurdo debate sobre las funciones del Secretario General, cuya votación se postergó a Corea. Los Estatutos indican las funciones de cada miembro de la Junta y los miembros del comité deberían conocerlos.

Es evidente que la reunión no se había preparado de antemano y que la improvisación y las largas y reiteradas intervenciones se comieron el tiempo de tratar temas más interesantes para AICA. 

La reunión se levantó sin acabar el orden del día fijado. Informó el Presidente de los próximos Congresos que serán en Suecia y, con toda probabilidad, en Cuba o Estados Unidos, Los Angeles. Creo que si se propone el de Cuba, de forma definitiva, tendrá muchas objeciones. No se fijó la fecha de la próxima reunión en octubre. Ni se me invitó a formar parte de la Comisión de Lenguas, como había prometido en Bratislava el profesor Poinsot.

Mi sensación es que se comienza a tener en cuenta a AECA y si se confirma la colaboración de AICA en el Congreso Internacional “Arte político”, será una prueba contundente de que ello es así. Creo que la asistencia a los Comités y a las Asambleas es fundamental y que tenemos que seguir con ese esfuerzo.

De otra parte, animo a todos los miembros de AECA, que no sean ya de AICA, a presentar su candidatura para ser admitidos. En AICA no entienden muy bien que haya miembros de la Asociación Española que no quieran ser de AICA y se extrañan de esta actitud. Mi idea es que estemos presentes en AICA, cada vez más: en comisiones, comités, asambleas, participando en sus congresos. Y que cada día más miembros de AECA lo sean de AICA. No podemos consentir que grupos minoritarios manejen a su antojo, a esta prestigiosa entidad, que necesita de todos los profesionales miembros. 

Nuestros miembros de AICA deben saber que para el acceso a la información de AICA, el login es: aica-member, y la contraseña: 20SEUL14.

Tenemos ya a disposición de nuestros miembros, que deseen pertenecer a AICA un formulario a rellenar. Deben enviarlo a AECA, una vez cumplimentado, para remitirlo a AICA sin esperar mucho tiempo. Hay más detalles que podrían apuntarse, pero por el momento no puedo ser más explicito.