Carmen Pallarés: Un reino nítido. La pintura de Marta Iglesias

Carmen Pallarés: Un reino nítido. La pintura de Marta Iglesias

Tomás Paredes – AICA Spain / AECA

Acaba de llegar a la opinión pública el último título de Carmen Pallarés, Editorial Síntesis, Madrid. Un ensayo multifacético acerca de la obra plástica de Marta Iglesias. Aunque al final nos encontramos con una imagen global de la creadora, ahormada por sus pinturas, aforismos, poemas y pensamientos. Y la claridad de las páginas de Pallarés.

Cuando he finalizado el texto evocador, analítico, imaginativo, espléndido de Pallarés me ha parecido tan corto que, teniendo ganas de más, he vuelto a releerlo. Carmen identifica la obra de Iglesias con un reino nítido y el arte como un palacio al que el espectador es invitado a visitar. Ahora, me ha venido a la cabeza el nombre de Azorín, que identifica la lectura de los clásicos con la invitación a un viejo palacio cuajado de maravillas en su interior.

Pallarés hace una introducción de una llaneza soberbia, y tras citar a Kavafis, concluye: El canto y el perfume de ese misterio último del arte continuarán habitando sus esferas más allá de nuestras percepciones. Para pasar a un ejercicio de sutileza, que recorre todo el texto, sobre los creadores del ámbito geométrico o concreto con citas textuales de los grandes.

A continuación, reina sobre cuestiones metafísicas y físicas, como el espacio, composición, tensión y ritmo; línea, color y estilo, citando el pensamiento de Azorín sobre el estilo, en Un pueblecito. Riofrío de Ávila, 1916, p. 48, editado por la Residencia de Estudiantes y dedicado a Antonio Machado. Materias y técnicas, asunto y tema, y un final glorioso sobres las metamorfosis. Con definiciones luminosas de todos los elementos sobre los que ensaya. Método y orden en la comunicación de conceptos.

Sigue una selección de críticas y comentarios de Juanelo Turriano, Fernando Rey, Aura Acosta, Miguel Fernández-Cid, Jesús Mazariegos, Carlota de Alfonso, Ramón Rozas, Serxio González, Bernard Franchille, Lara Martínez, P. Vidal y Luis Caruncho, el más idóneo y extenso que emparenta la pintura de Iglesias con la música, como hace Pallares en su análisis.

Le sigue una “Escolma(sic) de los cuadernos de la pintura”, que es una suerte de breve antología de textos de Marta Iglesias, donde hay reflexiones, poemas, aforismos, citas, pensamientos. Y finaliza con una sucinta antológica de sus etapas, desde el inicio de los ochenta a la actualidad. Me llama la atención el empleo de la palabra escolma, del portugués y del gallego, aunque se entiende: selección, recolecta, conjunto de textos.

Es un libro hermosísimo que muy pocos podrían escribir, porque además de ser como un poema en prosa, que va y viene como las olas en la playa, está repleto de conocimientos técnicos, teóricos y práxicos del oficio de pintar. El capítulo dedicado a “materias y técnica” es aleccionador y evidencia quién sabe de lo que habla cuando habla de pintura.

No les voy a decir quién es Marta Iglesias en pintura, para eso está el libro de Pallarés y no me veo capaz de superarlo. Este ensayo es diferente, porque, aun siendo un encargo, no es en absoluto hagiográfico, ni empalagoso.  Pallarés se detiene en cada serie de su desarrollo y explicita sus preferencias, tanto como algunas pérdidas de orientación, y esto no es habitual en un libro de estas características. Caruncho asimila su lenguaje al pop, pienso con Carmen Pallarés que es más bien un estilo sin dogmas, un combate lúdico entre la poesía y el perfume de las flores, entre el vuelo de las mariposas y el duelo de unas campanas, entre el perfume de la línea y la esencia del color, entre la música y el silencio: mínimo, elegante, puro, lene, opimo, leve, íntimo.

Ahí, Marta Iglesias y su vida y su obra. Pero, ¿quién es Carmen Pallarés? A pesar de que todos creen saberlo, quiero decir lo que conozco. Carmen Pallarés es escritora, crítico de arte, conferenciante, pintora, ceramista y, por encima de todo, poeta. Una poeta que vive poéticamente, alejada, seclusa, en la sombra, como si no estuviera, pero que está siempre mirando y viendo por tantos que no ven. Una vidente del misterio, que canta, como un ángel de Händel, y como un azulillo pintado en la rama temblorosa de la vida.

Autora de centenares de críticas, artículos, monografías, novelas, libros de poesía. Ha realizado numerosas exposiciones, con su plástica sutil de bosques de líneas, que se erigen en huellas de ave en la arena; ambrosía de topacios anuncia un paraíso de esmeraldas y violetas en el joyel de su poesía.  

Leyendo este texto clarividente, serio, pautado de Pallarés, he tenido que regresar a sus libros de poesía. Y he vuelto a disfrutar con su proceridad en Partitura adelante y, aún, en Camino de mi palacio, esa alfaguara de fresca poesía que comparte con el rigor plástico de Ángel Sardina. Para una poeta de su jerarquía, hablar de reinos, de palacios, de ascensiones es un destino, que el lector agradece como meguez de seda.

Dicho todo esto, echo de menos, en algún rincón de este libro, el nombre de José María Iglesias. Él me presentó a Marta y siempre que exponía me avisaba para que no dejara de verla. Es posible que no escribiera nada de su obra u otra circunstancia que desconozca, pero creo que con uno/a deben de estar siempre los que le quieren, aunque el tiempo corra en dirección contraria.


AICA Spain / AECA forma parte del jurado en el concurso de escultura Grandes Valores de la Fundación Notariado

AICA Spain / AECA forma parte del jurado en el concurso de escultura Grandes Valores de la Fundación Notariado

Carlos Treviño Avellaneda – AICA Spain / AECA

La Fundación Notariado, perteneciente al Consejo General del Notariado, convocó el pasado año su concurso de escultura destinado a estudiantes de artes con el fin de que un joven artista creara el trofeo que la Fundación entregará a personas o instituciones que han contribuido al progreso social, económico y cultural de la sociedad española, atendiendo a los valores humanos, su progreso y perfeccionamiento. Tras tres meses y medio de plazo para que los artistas presentaran sus propuestas, el pasado 24 de enero se ha hecho público el fallo del jurado.

En el jurado la Fundación quiso contar con la representación de AICA Spain / AECA con su presidente Miguel Ángel Chaves Martín, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando con Juan Bordes Caballero, presidente de la sección de escultura, y la Asociación Española de Pintores y Escultores en la figura de su presidente José Gabriel López Astudillo. A los tres se unió la representación institucional de la Fundación, con su presidente, José Ángel Martínez Sanchiz, y su vicepresidente, Raimundo Fortuñy.

(De izquierda a derecha): José Gabriel Astudillo, Raimundo Fortuñy, Juan Bordes, José Ángel Martínez Sanchiz y Miguel Ángel Chaves
Estela Ferrer. Equilibrio. Prototipo de la obra premiada que será modelada en bronce

El fallo del jurado otorgó el primer premio, dotado con 3.000 euros, a Estela Ferrer, una joven escultora turolense de 22 años que está realizando un máster en Producción Artística en la Facultad de Bellas Artes San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia por su obra Equilibrio, creada en forma de maqueta (como se pedía en las bases) antes de realizar el molde que facilite los procesos de fundición. Ferrer explica que las ramas de su obra simbolizan la convivencia y el respeto, ambas moviéndose al compás: “Nacen de un abrazo en la parte inferior, después se rodean, se apoyan y finalmente se dan la mano (…) ninguna de las dos invade a la otra ni es superior, perviven en una total armonía e igualdad (…) Ambas son necesarias para sostener las dos esferas de nuestra vida, la pública y la privada, a la que todas las personas debemos tener derecho para que exista paz, ética y tolerancia”. Las dos esferas unidas por las ramas son las dos esferas de la vida, la pública y la privada.

El accésit, valorado con 1.000 euros, también lo ha conseguido un artista que estudia en la misma facultad el citado máster, Diego Vidal.

El presidente de la Fundación Notariado, a su vez presidente del Consejo General del Notariado, Martínez Sanchiz, expresó su satisfacción de que el certamen haya permitido un mayor acercamiento del Notariado a los jóvenes.  “Desde el Notariado creemos que hay que velar constantemente por los grandes valores de la Humanidad, valores eternos, reconocibles cuando los ves, y subrayar su necesidad. Buscábamos que los jóvenes creadores reflexionasen sobre ellos y nos ofrecieran una mirada artística innovadora que pudiera simbolizarlos”, y agradeció a nuestro presidente, Miguel Ángel Chaves Martín, su desinteresada colaboración y la valiosa contribución para elevar el prestigio del concurso, así como al resto de miembros del jurado.


XIII Salón de la Crítica

XIII Salón de la Crítica

Asociación Murciana de Críticos de Arte

Arte en tiempos de crisis es el lema bajo el que se ha convocado la décimo tercera edición del «Salón de la Crítica», organizado por la Asociación Murciana de Críticos de Arte»(AMUCA) con una exposición en el Museo del Cristo de la Sangre de Murcia.

Un total de siete artistas, propuestos por otros tantos miembros de AMUCA, han orientado sus trabajos relatando sus impresiones y vivencias personales durante la crisis provocada por la pandemia en que nos hallamos inmersos, la que tantos cambios ha supuesto para el mundo de las artes, a sus protagonistas e intermediarios.

Bajo el comisariado de Trinidad Sánchez Dato, en el Salón participan José Belmonte Serrano, presentando a Antonio Soto Alcón; José Alberto Bernardeau (Carmen Cantabella); Rodrigo Carreño Río (Ramón González Palazón); Pedro Alberto Cruz Fernández (José María Garres García); Miguel Ángel Hernández Navarro (Diego Lobenal); Mari Trini Sánchez Dato (Chemi Ros); y Maribel Úbeda, quien presenta a Rocío Kunst.

Los trabajos de los artistas seleccionados se exhiben del 18 de enero al 3 de febrero de 2022 en la sala Ángel Imbernón del citado Museo de la Sangre.

Una de las actividades fundamentales desarrolladas por la Asociación Murciana de Críticos de Arte (AMUCA), en los veintiún años de vida ahora cumplidos, –explica su presidente Pedro Alberto Cruz Fernández en la presentación del Catálogo– es lo que en su momento decidimos llamar Salón de la Crítica, concebido como un diálogo entre artista y crítico, y como una exposición en la que el crítico se exponía junto al artista que presentaba.

El éxito de las primeras ediciones, y la implicación desinteresada de los artistas y de las Instituciones que a lo largo de este tiempo nos han apoyado, hizo posible la continuidad –discontinua, todo hay que decirlo– y su permanencia hasta esta nueva edición, más limitada, más íntima, más adecuada al tiempo que vivimos, y que queda reflejado en el título/tema del Salón: Arte en tiempos de crisis.

Crisis que no debe subsumir al artista y al arte en una “crisis” de creatividad, de falta de horizontes, de apatía ante la duda de un futuro, por otra parte, siempre incierto, y al que hay que enfrentarse con la acción, con las obras de los artistas, a los que agradezco, en nombre de la Asociación, su participación, al igual que a la Archicofradía de la Preciosísima Sangre en la persona de su Presidente, al Director del Museo de la Sangre, que acoge en su Sala de Exposiciones Ángel Imbernón el Salón, a la Fundación Cajamurcia por su colaboración, a todos los artistas que participan con sus obras y a los miembros de AMUCA que los presentan.

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Presentación del libro “Historia, arte y cultura de Valdepeñas (I)” de Enrique Pedrero Muñoz

Presentación del libro “Historia, arte y cultura de Valdepeñas (I)” de Enrique Pedrero Muñoz

AECA – 28 de enero de 2022

Presidieron el acto el Alcalde de Valdepeñas D. Jesús Marín Rodríguez-Caro y la Subdelegada del Gobierno en la provincia de Ciudad Real, Dña. María Ángeles Herreros Ramírez. El Profesor Titular del Departamento de Filosofía, Antropología, Sociología y Estética de la Universidad de Castilla-La Mancha y autor del prólogo del libro, D. Javier García Bresó; D. Emilio Nieto López, Doctor UCLM, Licenciado en Lengua y Literatura, Educación Física, Magisterio y Primer Decano de la Facultad de Educación de Ciudad Real, entre otros títulos y el autor del libro, D. Enrique Pedrero Muñoz, La presentación corrió a cargo del periodista D. Ángel López Sánchez. 

Con una gran multitud en el Centro Cultural “La Confianza” de Valdepeñas, donde afluyeron 110 personas, tomó la palabra D. Ángel López Sánchez, que fue presentando a todos los intervinientes. Comenzó haciendo una breve introducción sobre la personalidad artística y literaria, del autor, así como el trabajo realizado en el libro, en cuanto a contenido, posteriormente maquetación, diseño y cuantía económica por parte de su presupuesto para llevar a cabo dicha edición. 

A continuación, intervino D. Javier García Bresó, quien repasó la trayectoria de D. Enrique Pedrero Muñoz, tras su paso por la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, dependiente de la Universidad de Castilla-La Mancha, donde realizó sus estudios de Licenciatura y Doctorado con categoría de Sobresaliente, Cum Laude, haciendo hincapié en el sacrificio, que llevó a cabo trabajando y estudiando, yendo todas las semanas desde Valdepeñas a Cuenca, además de exponer las cualidades profesionales y artísticas sobre la personalidad del autor como persona.

Más tarde, tomó la palabra D. Emilio Nieto López, hablando de las adversidades que había sufrido la Iglesia de la Asunción de Valdepeñas, como la destrucción del retablo entre otros elementos, durante nuestra última contienda, así como las soluciones que se le dieron posteriormente con diseño y construcción de un nuevo retablo, reflejadas en el libro. Insistió en los aspectos que guardaba dicho ejemplar, como llevar en él, una continuidad en la historia local, así como la industria del vino como eje primordial, durante siglos, así como la perseverancia en realizarlo, la numerosa bibliografía utilizada, entre otros elementos. 

Momentos después, le tocó el turno a D. Enrique Pedrero Muñoz, que, por medio de algunas diapositivas, hizo un breve resumen del contenido del libro, que está compuesto por 278 páginas y numerosas imágenes que reflejan la historia local a través del tiempo, siendo dicho trabajo algo inédito. deteniéndose en momentos decisivos, como la Guerra del Independencia de 1808 contra los franceses, la llegada del ferrocarril en 1861, la puesta en marcha posteriormente del “Tren del Vino”, de la que se crearían en la ciudad numerosas empresas de cosecheros y exportadores de vino, así como la riqueza que surgiría en la ciudad con la construcción de numerosas casas y palacetes señoriales y otros centros de ocio como  casinos, cafés-teatros, etc., la creación de los bancos locales a principios del siglo XX, la llegada de luz y el agua, a principios de siglo, la riada de 1979, la llegada del Rey D. Juan Carlos I, la visita del entonces Príncipe, D. Felipe de Borbón, entre otros aspectos de la ciudad como la arquitectura civil y religiosa, etc. 

Dña. María Ángeles Herreros, se mostró contenta de participar en este evento, acompañando D. Enrique Pedrero Muñoz, ya que ella es de Moral de Calatrava y realizó sus estudios en Valdepeñas. Por otro lado, reconoció el trabajo realizado para la confección del libro, para reflejar por medio de textos e imágenes la historia local desde el neolítico hasta nuestros días, así como la pasión que refleja el autor, ya que se ve en sus textos como ama a Valdepeñas. Añadió como desde siempre la ciudad ha sido un referente en España y a nivel internacional, por medio de la historia, de las tradiciones, de la industrian vitivinícola, entre otros elementos, llegando a ser el motor que ha movido la ciudad. Concluyó comentando como el libro puede servir de punto de partida para seguir investigando sobre la historia local.

Finalmente intervino D. Jesús Martín Rodríguez-Caro, quién un paréntesis sobre algunos anteriores investigadores de Valdepeñas y habló de sus conocimientos recibidos sobre la historia local.

En sus descripciones afirmó: que «las cosas no siempre son ni como fueron, ni como las vimos, ni como las recordamos, sino como las transcribieron», por lo que ha destacado que el autor «hace una transcripción de la historia local, a veces heredada de los mayores, bibliografía investigadora de varios medios: legajos, documentos, libros, revistas, prensa, Google, Wikipedia, Wikimedia  y ha conseguido aglutinarlo en un libro que nos dice, de una u otra manera, lo que fue todo el siglo XX y XXI, por lo que tiene un gran valor bibliográfico».    


Adela Navarro, la artista que nos ha deseado Felices Fiestas este año

Adela Navarro, la artista que nos ha deseado Felices Fiestas este año

Carlos Treviño Avellaneda – AICA Spain / AECA

Adela Navarro

Como cada año, AICA Spain / AECA ha felicitado las fiestas gracias a la colaboración de jóvenes artistas españoles que han prestado para su libre difusión una de sus obras artísticas. Si el año pasado lo hicimos con el cuadro Libertad de Cristina Gómez Villacampa, este año, otra joven y talentosa artista, Adela Navarro, ha querido sumarse a lo que es ya una tradición de nuestra asociación. 

Adela Navarro, que este año cumplirá 34 años, tiene una dilatada trayectoria creadora como pintora, creadora, fotógrafa y profesional de medios audiovisuales.

Nacida en 1988 en Extremadura, se licenció en el doble grado de Administración de Empresas y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid y se graduó en 2018 en Bellas Artes en la Universidad de La Laguna (Tenerife).

Adela ha realizado numerosas estancias en el extranjero: Alemania, México, Inglaterra y Portugal. En 2012, durante su periodo mexicano, racaló en el mundo audiovisual con funciones de producción en TV Azteca y realizó proyectos de grafiti en el Centro de Artes Morelense de Cuernavaca. Actualmente es profesora de las asignaturas de Ilustración y Tratamiento de Imágenes en Ciclos Formativos de Artes Gráficas en San Fernando (Cádiz). 

Boceto 1, soporte papel 210×297 mm, 2016.

Desde los 23 años ha realizado exposiciones y participado en concursos resultando ganadora de los siguientes: III Concurso Creativo de Llerena (Extremadura) en la categoría de Gráfica (2018); Premio de Fotografía del Instituto de la Juventud de Extremadura (2017); y el Premio Mural del 25 aniversario de la EOI de Güimar, Tenerife. En cuanto a las exposiciones participó en 2019 como finalista en la Exposición fotográfica del III Premio Internacional de Fotografía Santiago Castelo; en 2018 en la Exposición de Ilustración La boca erótica, en Madrid; en 2016 en el bodypainting de la Noche en blanco en Santa Cruz de Tenerife, en el 2º Tenerife Bodypainting Festival, del Puerto de la Cruz (Tenerife) y la exposición de Fotografía Itinerante Extremadura, en Mérida (Extremadura); en 2014, en la exposición de mosaicos Piedras, en Mérida (Extremadura); en 2012, durante su estancia mexicana, realizó el grafiti Mosca, y la exposición fotográfica Proceso Matug, en Cuernavaca.

La obra de Adela Navarro es, por tanto, una obra transdisciplinar en la que la cotidianeidad, la cultura visual y el arte se entrelazan para ofrecer una visión creativa donde todo fluye y forma parte de un todo. Reflexiona sobre la banalidad del arte contemporáneo, la práctica artística, la representación del cuerpo, el autorretrato para expresar su identidad y la abstracción como de expresión. Utiliza no solo diversos medios expresivos y materiales, sino también formas y estilos de expresión que la definen y van de lo figurativo a lo abstracto, de la fotografía a la ilustración, de la pintura mural y el mosaico, de la acuarela a la línea de bolígrafo, en un espacio temporal de apenas una década. 

Análisis del autorretrato, serie fotográfica en módulo, soporte digital, 2018.

Su creación se nutre de su vasto conocimiento teórico, no sólo de sus estudios, sino de su estudio derivado de su actividad docente. Su visión del arte contemporáneo se nutre de teóricos como Marián Cao, proponiendo una reflexión sobre la identidad del artista, su cuerpo, el retrato ilustrado y la comunicación a través de redes sociales, de la expresión de nosotros en una sociedad y de cómo nos sentimos en ella como individuos, sin olvidar la importancia del artista en la conformación de identidades, en particular del género, como expresa en su guía sexual ilustrada Lovely planet o en su percepción de la mujer a través de sus autorretratos.

Identifica el conjunto de su obra con la denominación que Zygmunt Bauman hizo de la situación de nuestra sociedad actual contemporánea, “Modernidad líquida”, puesto que las sustancias líquidas tienen problemas para mantener las formas, convirtiendo las estructuras del sistema social, económico y político en fugaces, inesperadas, etc. En esta nomenclatura y concepción se inscribe el fondo que ha servido de base a nuestra felicitación de estas fiestas y entrada en 2022, con su obra Pintura fluida 7 (2021), parte de una serie comenzada en 2020 en la que hace un estudio sobre la pintura experimental que refleja “la falta de estructura férreas en la que se encuentra el hombre en la actualidad” (Adela Navarro, 2021). La lucha entre las mareas del poder local y el global, la anulación del individuo entre estas mareas, la rapidez y el cambio cada vez mayor de todo lo que vivimos, la búsqueda constante de nuevas vivencias, en general, la endeblez, falta de solidez o “licuidad” de todo lo que rodea al individuo y mueve la sociedad sin control, en una constante y efímera fluidez sin límites.

En 2018 decidió desarrollar su actividad en redes sociales, siguiendo a otros artistas para ser más dinámica, descubrir nuevas técnicas y herramientas de creación. No únicamente mostrar su obra sino, fundamentalmente, analizar a otros jóvenes artistas que unían pintura e ilustración y cómo interactuaban con sus públicos, y darse cuenta de la banalidad de este entorno en el que se pueden usurpar identidades (inventar nombres y estilos falsos) con cientos de seguidores sin que nadie se diera cuenta. Realizó un estudio estadístico en Instagram: seleccionó al azar a artistas reconocidos y siguió su línea de creación para reflexionar sobre si este tipo de prácticas repercuten en el reconocimiento del artista y cómo se puede llegar a usurpar su perfil sin que el público se dé cuenta. Todo tratado como un juego performativo de simulación virtual que experimentaba con la identidad. “Se trataba de una reinvención de ti misma en el ámbito artístico y utilizar tu propia red social como base de experimentación… Con este tipo de prácticas jugaba a ser un voyeur que es capaz de inmiscuirse sin que sus seguidores se percaten de este rol” (Adela Navarro, 2020).

Pintura fluida 1, técnica mixta, soporte digital, 2020.
Pintura fluida 2, técnica mixta, soporte digital, 2020.

De gran importancia performativa social son los murales realizados de forma colaborativa en proyectos de cooperación social, como el realizado con niños en 2019 en Cabo Verde. Sin olvidar otras intervenciones urbanas como la del subterráneo de 40 metros en Alcalá de Henares (2018), con la intención de acercar el arte a lo público en los espacios cotidianos, en estas intervenciones suele reivindicar el papel de la mujer como artista.  Coincide y se une a otras artistas perfomativas (y también puede aplicarse a sus autorretratos y utilización de su propia imagen en redes sociales) en la utilización del cuerpo femenino como vehículo indispensable del acto performativo, el cuerpo como sistema de signo teatral y de ficción dramática, como dijera Beatriz Rizk. No se trata de un exhibicionismo o una megalomanía, sino de dar importancia y relevancia al cuerpo femenino, que pasa del ámbito privado, al que siempre había estado sometido, al público, la luz y la libertad de la expresión, posicionamiento y realización personal, siguiendo la estela de la filósofa del género Judith Butler. A cuenta de ello, Adela también ha realizado performances con bodypainting, como se ha comentado en sus exhibiciones de 2016 en Canarias.

Para terminar, quisiera poner en valor su labor como fotógrafa y dibujante en sus autorretratos con diversos peinados y actitudes; sus dibujos eróticos con la llamada por algunos “línea mórbida”, que recuerdan a los de Cocteau en sus dibujos eróticos del Libro Blanco o las ilustraciones de Querelle de Brest, y a otros artistas explícitos de finales de la década de 1960 y cómics de hasta bien entrados los 80, como Milo Manara. 

Quiero dar las gracias a Adela Navarro por su generosidad al ofrecernos su obra para felicitar las fiestas y el año a todos los socios y a nuestros colegas de las diversas secciones internacionales de la Asociación Internacional de Críticos de Arte. Con esta reseña me gustaría aprovechar para hacer más visible la importante labor que día a día realizan estas jóvenes artistas para transmitir las sensaciones e ideas de su vida y contribuir al cambio social y la dignidad a través de su arma más poderosa, la creatividad. 

Intervención en Alcalá de Henares, subterráneo 40 metros, acrílico y spray 2018.
Mural Cabo Verde, pintura plástica, 2019.


Necrológica: Vicente Villarrocha, pintor y crítico de arte

Necrológica: Vicente Villarrocha, pintor y crítico de arte

Jaime Ángel Canellas – AICA Spain / AECA

Cuanto estas líneas vean la luz todo el mundo conocerá el fallecimiento de Vicente Villarrocha, pintor.  Condición ésta que le impelía a reflexionar y escribir sobre el hecho artístico en general y sobre el pictórico en particular.

La Escuela de Arte le aproximó a los rudimentos pictóricos a la caída de las tardes zaragozanas cuando todavía la Escuela era de Artes y Oficios y arrastraba la tradición, casi secular, de ampliar formación a quienes, inmersos en el mundo laboral dedicaban horas a la formación artística pues ni la ciudad ofrecía otras posibilidades en este campo ni los recursos familiares permitían costosos desplazamientos a otras ciudades. Así entre carboncillos, copias de escayolas, dibujo publicitario y una prolongada jornada laboral en el entorno de las artes gráficas, obtendría su graduación.

Años más tarde estas mismas aulas reclamaron su presencia como docente titular de la especialidad de fotografía y procesos de reproducción. Le tocó despedir a la química fotográfica, los carretes y las emulsiones para apostar decididamente por los soportes magnéticos y las pantallas de ordenador. Pero el abandono de la fotografía química será preludio de renovaciones metodológicas y estructurales más trascendentes, supresión de especialidades caducas e impulso de nuevos horizontes formativos exigidos por los avances sociales. Un aggionamiento imprescindible al que contribuyó tanto desde la Escuela de Arte como desde la Escuela Superior de Diseño de Aragón cuyas Juntas directivas integró. Y finalmente, desde el Consejo Superior de Enseñanzas Artísticas de Aragón.

Le invité a formar parte de la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte y, una vez más, nos implicamos en su Junta Directiva, también en la de la Nacional, y fue miembro de la Internacional.

De su ejercicio crítico conocieron las páginas del periódico “El Día” cuya sección coordinó hasta su desaparición y las de “Andalan”, “Menos Quince”, “Zaragocio”, “El Bosque” y la madrileña “Cruce”. Crítico de amplios recursos, inteligente y culto. Acompañarle a una exposición era siempre una lección de pintura pues su penetrante capacidad de lectura trascendía la inmediatez de la apariencia formal.

Sus textos, abundantes en catálogos, son resultado de un profundo ejercicio de reflexión, análisis y siempre estaban cargados de referencias literarias donde se apoyaba  argumentalmente.

Pero el mejor compendio de este multifacético artista es su pintura. Los primeros años estuvo ligado al Grupo Algarada, recurso habitual en los setenta para una generación obligada a precoces compromisos ético/estéticos.

Si algo queda subrayado, hasta el momento, es el descubrimiento de un individuo comprometido con su tiempo con su entorno y especialmente con su pintura desde la que siempre intentó, como él mismo decía, “contar cosas”.

Por esta razón, aunque cada una de sus muestras constituyera una obra abierta, él la situaba, a partir de parámetros cuidadosamente seleccionados, en línea argumental. Conocí muchas exposiciones mucho antes de que éstas tomaran cuerpo en los lienzos, qué bien las conceptualizaba y qué bien las narraba.

Lo califiqué en su día de viajero contumaz y sigo sin conocer otro viajero con mayor intensidad narrativa y discursiva.  Cualquiera de sus viajes culminaba en Venecia. Ciudad descubierta desde la mirada de pintor tras visitar la Biennale: España 40 años de vanguardia artística y realidad social.  Fue el inicio de un aeternum: «Venecia es mía en ese trayecto que va desde la relación sentimental a las ideologías»escribiría.

Pintor reconocidamente urbano cuya pintura no resulta fácil a pesar de utilizar iconos reconocibles, manejados con la sutileza de quien conoce su fascinación, se sabe en posesión de una cierta intensidad críptica y, comparte con Eco niveles de intencionalidad

Recolector insaciable de elementos culturales, capaz de rastrear la presence de quienes configuran su paraíso pictórico allá por donde fuera. Así atrapó la presence de monsieur Monet, deambulando por el Gran Canal y trasladó a los lienzos une promenade parisina de la mano de Cezanne para culminar trasmutando la narración poética de Gómez Pin, un río de puentes, veneciano, en narración pictórica.

Valerse de un guía para ubicarse en los lugares, es estrategia que posibilita una perspicaz narración y hace falta serlo mucho –inteligente y estratega– para situar a Manzoni, a quien Broodthaers propuso como paradigma cuestionador del arte y de la sociedad, en Giberny en un diálogo con monsieur Monet; por lo demás, exquisito.

Dispuesto a explorar paraísos ajenos, decidió reposar en la Playa de Orán, junto al reducto de un pied noir, llamado Albert Camus.

Los lienzos se llenaron de imágenes, pintura pintada para, desde su imaginarium, conciliar antagonismos sólo por coincidir en el hecho de pintar. De ningún otro modo Pollock y Albers hubieran podido caminar de la mano.

Veneciano al punto de pintar Vedutas domésticas pero sin la pretensión de Canaleto o Guardi. Un descenso a la iconicidad cotidiana. Venecia en Zaragoza. Vedutas domésticas y vedutas imposibles también.

 Arte d’Oggi hereda conceptualmente lo anterior, las referencias icónicas próximas, a los fratelli romanos quienes le conducirán a Cy Towmbly, americano afincado en Roma. Decidido, invierte la lectura del cuadro, los fondos sugieren los atardeceres del Tiber o las polícromas fachadas del Trastévere. Los logotipos poperos de los azucarillos constatan una vez más la presence del artista en la Ciudad Eterna, en Los cafés de Roma.

Antes de su última presence en Zaragoza, colocaría a Ulises, alejado de Capri, en el Sena.  Evidenziatori, fue su último proyecto sobre Venezia, el más autobiográfico, para poner en evidencia los 40 años de presencia continuada en la ciudad del “rio de puentes”. Villarrocha, dixit. 

Venecia añorará su presencia, la pintura aragonesa su capacidad conceptual y narrativa, la crítica su lucidez y su bagaje cultural, los amigos su entrañable amistad y su acertados e hilarantes chascarrillos, la familia a Vicente.